Hago una breve crónica del SIGGRAPH que acabó este pasado jueves.
Con la perspectiva que me dan las 33 ediciones que he presenciado, estaba tentado a decir que había sido la peor de todas, pero la realidad es que no ha sido así. Y sí es cierto que el exhibition ha sido el más pequeño que recuerdo, y había menos “celebrities” del mundo CG que en otros años, pero es indiscutible que la energía y el impulso renovador que he presenciado ha sido similar al de los mejores años. Muchas personas eran “first attendants”, pero el nivel de los papers y esa energía, me llena de esperanza para el futuro de la conferencia, y se nota en el ambiente una dualidad “Pro AI” y “Fuck AI“, ambas presentes con fuerza.
En la parte triste, voy a echar de menos The Pantry, mi restaurante de desayunos favorito en la calle Figueroa, famosa por haber operado muchísimos años en 24×7 y sin cerradura en la puerta, que ahora se alquila para rodajes pero ya no abre al público.

También recordaré de este SIGGRAPH haber podido ir a ver The Odyssey en uno de los 41 cines de todo el mundo (ninguno en España), donde la ponían en IMAX 75mm, al módico precio de $32 pra las personas que se quejan del precio de las entradas en España.


Y por último, de lo que no es SIGGRAPH, haberme subido dos veces a un Waymo (creí que sólo estaban en SF).

Destacar de SIGGRAPH una presencia de ingenier@s chin@s bestial, mucha AI en los papers, la consagración del Gaussian Splatting y una serie de sesiones de spatial storytelling muy interesante.
En cuanto a los clásicos, un Electronic Theater que fue de menos a más (para mi), empezando con una historia firmada por Spike Lee, muy floja y aburrida, pero que tuvo otras piezas muy buenas, un Real time live como siempre interesante, unas production sessions estelares, las sesiones en el JW Marriott de la Academy Software Foundation y de Khronos y el User Group de Renderman con la consiguiente entrega de la walking teapot de este año.



Aunque no había tantas como en otros años, me congratuló ver a leyendas como Jim Blinn, Turner Whitted, Ken Perlin, Mark Levoy, Martin Newell, Brad Bird, John Knoll y Dave Kasik y a las recientes leyendas Paul Debevec y Marcos Fajardo, además de infinidad de amigos, conocidos y otros nuevos.
Brad Bird me dedicó los tres libros que le llevé, además del póster de su nueva película con Netflix: Ray Gunn.

Destacar que Marcos, que es amigo además de admirado desarrollador de Arnold, celebraba una fiesta cada día en su suite.

Hay fiestas todos los días de SIGGRAPH, y no una, varias. Yo escogí ir a la de Netflix/Eyeline en un rooftop en golden hour.



Lo dicho, un SIGGRAPH que ha ido de menos a más y ha acabado bastante alto sin llegar al de Orlando de 1994, que creo que será insuperable.
Queda ahora procesar todo lo visto y oído, para alimentar la mente durante losmpróximos meses y prepararse para la próxima edición en Kuala Lumpur (SIGGRAPH Asia) y en Anaheim (SIGGRAPH) y Tokyo (SIGGRAPH Asia), del próximo año.

